El Director del Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (INCAR), Dr. Renato Quiñones, participó como panelista de la mesa redonda “¿Para qué investigamos?”, encuentro en el que diversos actores del ámbito científico debatieron entorno al vínculo entre ciencia y sociedad.
La actividad, que se realizó en el contexto de la reunión anual del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS), contó con la presencia de la Jefa de Gabinete de Asesores del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Dra. Virginia Garretón; la Investigadora Principal del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, Dra.Laura Farías; el Director del Centro de Estudios del Conflicto y la Cohesión Social, COES, Dr. Dante Contreras, y el Director del CEDEUS, Dr. Juan Carlos Muñoz.
En la oportunidad, los académicos reflexionaron sobre la pregunta cómo movilizamos la ciencia y el conocimiento desde los laboratorios para que lleguen a la comunidad, ya sea, por ejemplo, convertido en una charla, en un policy brief (documento al servicio de las políticas públicas) o en acciones de impacto social.
Para Virginia Garretón, “el conocimiento es la base para la toma de decisiones. Antes la intuición y la experiencia de vida alcanzaban para tomar ciertas decisiones; sin embargo, hoy las variables que influyen en una decisión son cada vez más complejas, y el conocimiento cada vez más amplio. Por eso es muy importante que quien genere este saber (universidades, centros de investigación, académicos), lo presente como información adecuada a su objetivo y público”, explicó.
La Investigadora Principal del CR2, Laura Farías, destacó que “es importante definir una temática que sea de interés para la sociedad y luego concordar una estrategia para incidir en la agenda pública”. En lo anterior, también coincide Dante Contreras, quien añadió que “es responsabilidad de nosotros como investigadores bajar el conocimiento contenido en un paper, y traducirlo en un mensaje que sea simple, directo y comunicable”, reafirmando así el deber social de “transformar este saber en una acción concreta, que puede ser desde un cambio en los hábitos de vida, hasta en la modificación o promulgación de una ley o normativa”, añadió.
Uno de los desafíos y aspectos que se deben trabajar en Chile para que la ciencia tengo un impacto social y llegue a la política pública en los más variados ámbitos tiene que ver con mejorar la coordinación de sus actores. En este contexto, el Director del INCAR manifestó en su intervención que “en los últimos años, hemos visto un interés creciente por generar espacios en los medios para difundir y comunicar el conocimiento científico. El problema ahora es que hay excelentes temáticas y avances científicos que parecen no interesar a los medios cuando queremos comunicar algo ajeno a la contingencia”.
Otra dificultad es la incertidumbre siempre está presente, en algún grado, en los resultados científicos acerca de problemas de alta complejidad. Desde este punto de vista el Dr. Quiñones agregó “el conocimiento científico siempre presenta un cierto grado de incerteza, pero el público no quiere escuchar sobre incertezas, quiere que el científico le diga, por ejemplo, si un compuesto que se libera en el mar produce daño ecológico o no; por ende debemos aprender a lidiar con la incerteza desde la óptica comunicacional, para transmitir adecuadamente nuestro conocimiento a la sociedad”.
Sobre este mismo aspecto, el Director de CEDEUS, Juan Carlos Muñoz afirmó “Puedo hacer hoy una investigación que hoy es incomprendida, pero quizás en 3, 5 o 10 años más alguien va a tomarla y va a decir qué interesante o recién darla a conocer. En la investigación existe la incertidumbre de si se va a descubrir lo que se quiere o si se tendrá o no un gran impacto”, concluyó.
La mesa redonda se realizó el miércoles 31 de julio, en el auditorio de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Concepción.

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