Columna de opinión “La Universidad de Concepción más allá del Covid-19”

Columna de opinión “La Universidad de Concepción más allá del Covid-19”

El Investigador Principal de la línea “Sustentabilidad Socioeconómica”, Dr. Jorge Dresdner, escribió una columna de opinión sobre el quehacer de la Universidad de Concepción, tras la aparición del COVID-19.
Revisa la transcripción del artículo publicado en Noticias UdeC

La Universidad de Concepción más allá del Covid-19

La aparición del Covid-19, y todas las medidas enfocadas a reducir su impacto, han transformado radicalmente la forma de vida de la mayoría de las personas en nuestra institución.
La estrategia de aislamiento físico, para combatir la pandemia, nos ha obligado a enclaustrarnos y dedicarnos, en gran medida, a la labor de subsistencia básica, comunicación virtual y trabajo a distancia. Sin duda, estamos enfrentando un desafío importante en cómo mantener y desarrollar nuestra vida y actividades en un escenario diferente y desconocido.
Sin embargo, la vida continua más allá de estas circunstancias. Como institución seguimos manteniendo la necesidad de mirar al futuro y plantearnos qué queremos ser dentro de diez años, y cómo queremos transitar hacia esa visión. Para ello debemos iniciar un proceso de introspección que nos describa qué somos como institución. Un diagnóstico que indique nuestras fortalezas y nuestras flaquezas, y que nos permita, sobre esta base, generar líneas estratégicas que nos ayuden a transitar hacia la perspectiva trazada. Sin duda, la mirada que tendremos ahora sobre nuestra institución va a estar enriquecida por la experiencia que nos ha tocado vivir en los últimos tiempos. Pero es la manera como se construyen los planes, amalgamando lo imperecedero con lo nuevo.
Sin duda las dificultades y posibilidades que tiene el desarrollo tecnológico y sus potencialidades sobre las comunicaciones y las actividades de la Institución en general, han quedado de manifiesto con esta crisis sanitaria.
No creo que exista discusión sobre el hecho que no estábamos preparados para enfrentar el desafío de por ejemplo realizar la docencia en línea antes de esta crisis. Pero también es cierto que, gracias al esfuerzo y decisión de muchos miembros de la comunidad (trabajadores académicos y no académicos, estudiantes), esto es una realidad hoy en nuestra Universidad. Lo anterior señala la potencia que tiene esta comunidad cuando se alinea detrás de un objetivo común. Esto mismo, pero en distintos ámbitos y con distintos tiempos, es lo que pretende el Plan Estratégico Institucional.
Ahora iniciamos la segunda etapa en la construcción del Plan Estratégico Institucional 2021 -2030. Producto de la nueva situación que vivimos, hemos tenido que reestructurar las formas de trabajo con la comunidad.
La imposibilidad de desarrollar grupos de trabajo presenciales, nos ha llevado a implementar encuestas que se podrán responder en forma virtual. Son encuestas cortas, que pueden tomar 20 minutos, pero que tienen la función de ofrecer un canal para seguir desarrollando un elemento que ha sido característico de este proceso: escuchar a la comunidad en la generación del nuevo Plan Estratégico Institucional. Por esto, les invitamos cordialmente a responder estas encuestas y, de esta forma, seguir aportando, como ya lo hicieron en la primera etapa, en la definición de nuestra hoja de ruta para los siguientes diez años.
¡La UdeC la construimos todas y todos!

Fuente: Noticias UdeC
Créditos imagen: Dirección de Comunicaciones UdeC
Artículo original

Columna de opinión “La reinvención de la salmonicultura chilena ante el Covid-19”

Columna de opinión “La reinvención de la salmonicultura chilena ante el Covid-19”

El Investigador Principal de la línea “Salud Animal en estadios de vida de agua dulce de salmónidos”, Dr. Rubén Avendaño-Herrera, escribió una columna de opinión para Salmonexpert sobre Salmonicultura y COVID-19. A continuación transcribimos el texto:

La reinvención de la salmonicultura chilena ante el Covid-19

Ciertamente, no estábamos preparado para una crisis como la del tipo Covid-19, sino que estábamos más atentos a que la salmonicultura chilena fuera golpeada por otro patógeno que provocara una crisis igual o mayor que la generada por el virus de la anemia infecciosa del salmón (ISAV) en 2007 o tal vez el propio recrudecimiento de la piscirickettsiosis o el aumento en la carga parasitaria de Caligus rogercresseyi o algún patógeno emergente como Tenacibaculum dicentrarchi o incluso todas ellas al mismo tiempo.
Sin embargo, al mirar al pasado y definir qué nos dejó el ISAV estoy seguro que al unísono todos los actores o la gran mayoría de la industria del salmón, es decir, productores, fiscalizadores e investigadores concordaríamos en que fue un gran aprendizaje, comenzando por el ponernos de acuerdo en momentos de conflictos, mejorando procedimientos de bioseguridad y estableciendo normativas consensuada y otras veces no tanto.
Cómo no recordar que cuando se reportó el primer brote en julio del 2007, no teníamos técnicas de diagnóstico y por primera vez, los laboratorios comenzaron a implementar una desconocida técnica llamada Reacción en Cadena de la Polimerasa o PCR, la cual con el Covid-19 ha pasado a ser conocida por prácticamente todos los chilenos. Así, la industria fue capaz de montar una infraestructura y capacidades humanas para que después de cuatro meses de ocurrido el primer brote el Instituto Nacional de Normalización acreditara el RT-PCR con sondas Taqman como técnica diagnóstica.
Hoy, ante el avance del Covid-19 y la ferviente necesidad de diagnosticar rápida y prematuramente a los enfermos y portadores del virus, la industria del salmón y laboratorios de investigación de enfermedades acuícolas responden poniendo a disposición toda la capacidad de análisis de muestras tomadas en el sistema de salud a pacientes con sospechas de Covid-19 así como sus equipamientos. Incluso, en ocasiones poniendo en riesgo la propia salud de los operarios del laboratorio de diagnóstico, pues a diferencia de los primeros estudios que se realizaron en la crisis del ISAV cuando se evaluaron distintas matrices de envío de las muestras al laboratorio y se mataba el virus, en la gran mayoría de las muestras de los pacientes sintomáticos o sospechosos el Covid-19 está vivo.
Por tanto, creo que se debe resguardar la salud de los trabajadores de la salmonicultura y sus familias, lo que como consecuencia permitirá una mejor condición respecto a los cuidados y salud de los peces y el ambiente acuático en que se están cultivando. Para la tranquilidad de todos, empresas salmonicultoras han actuado diligentemente y modificado sus protocolos de operación, incluso la mayoría de ellas está realizando el test de diagnóstico del Covid-19 a los colaboradores que deben trabajar en los centros de cultivos ubicados en los distintos rincones del sur del país.
Con todo lo anterior, nuestro ente regulatorio también ha aprendido, así el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura ha dictado una serie de resoluciones –Resoluciones Exentas Nº 565/2020, Nº 585/2020, Nº 614/2020 y Nº 648/2020– destinadas a implementar medidas para reducir el riesgo de transmisión del Covid-19 en los centros de cultivo de salmónidos. Además, se modificó el Programa Sanitario General de Manejo de Mortalidades y sus sistemas de clasificación estandarizado, lo que prioriza las acciones para prevenir la diseminación de agentes patógenos y medidas que refuerzan la vigilancia para la detección temprana de enfermedades de alto riesgo, durante el manejo de las mortalidades generadas en los centros de cultivos.
Entonces, se nos presenta como pregunta: ¿es lo único que se puede hacer o hay desafíos que son necesarios de ir previendo y abordando para no encontrarnos con un problema mayor? Distintas entidades han presentado sus recomendaciones. Médicos Veterinarios sugieren el mantenimiento de niveles mínimos de producción para toda la cadena productiva durante el período de Covid-19, en concordancia con el cuidado y salud de los trabajadores; el aseguramiento del abastecimiento de insumos y materiales para el proceso productivo; mantención de la vigilancia sanitaria en peces de cultivo; y velando por el cumplimiento de la normativa vigente que regula el sector productivo, a fin de evitar el generar impactos negativos en el medio ambiente y en los animales de producción, ya que dada la situación mundial pudiesen tener repercusiones mayores a las ya conocidas y agravar la condición sanitaria de las personas, animales y medio ambiente.
Todo lo anterior pareciera simple cuando se trata de una industria que se desarrolla en tierra, pero los centros de mar se distribuyen desde la región de Los Lagos a Magallanes. Además, siempre nos olvidamos de un componente que no depende de nuestro actuar ni podemos prever, como es el ambiente y sus componentes fisicoquímicos y biológicos. Más aún en una situación mundial de cambio climático.
A modo de ejemplo, la reciente muerte masiva de salmones en un centro de cultivo ubicado en Quellón en la región de Los Lagos, donde habían más de 900 mil salmones coho. Por tanto, este factor puede tener un gran impacto dependiendo del lugar geográfico en que se encuentre el centro de cultivo, así como las variables de salinidad, temperatura e incluso si llueve o no, lo que puede determinar el estado sanitario de los peces en cultivo.
Además, el invierno está a la vuelta de la esquina, con peces que han presentado en el último tiempo una mayor carga de Caligus y temperaturas más frías, las cuales podrían ser óptimas para la aparición de peces con anomalías en el tejido muscular externo y consistente con una condición de tenacibaculosis. Surge la pregunta: ¿Qué hacemos ante estos cuadros? ¿se debe realizar o no tratamiento antimicrobiano o antiparasitario? Y todo lo anterior, considerando que las condiciones de operación son normales, es decir, sin las medidas implementadas por el Covid-19.
¿Y ahora quien podrá ayudarnos? Como decía un pseudosuperhéroe, no pretendo ser vidente ni adivino, solamente remitirme a la historia más reciente y que nos indica que la colaboración público-privada, haciendo parte a las capacidades científico-técnicas de la academia, es la mejor respuesta país para enfrentar los desafíos futuros. Y ahora manos a la obra.

Fuente: Salmonexpert.

Artículo original.

Centros de Investigación de Ciencias del Mar organizan Conversatorios Virtuales

Centros de Investigación de Ciencias del Mar organizan Conversatorios Virtuales

Con el objeto de incentivar a la gente a quedarse en casa y aprender un poco más sobre las ciencias del mar, la Fundación Mar y Ciencia, Algalab y el Centro Copas Sur-Austral, están organizado una serie de “Conversatorios Virtuales” en el que Investigadores y Profesionales comparten su conocimiento científico a través de sesiones de Instagram Live.
A la fecha se han realizado 12 conversatorios, el más reciente sobre “Enfermedades Emergentes en la Acuicultura, a cargo del Investigador Principal del Centro INCAR, Dr. Rubén Avendaño-Herrera, en el que se dio a conocer algunos conceptos como a qué se llama una enfermedad emergente y cómo se aborda, desde la normativa, la ciencia y del sector productivo este tipo de enfermedades.
“Fue una experiencia nueva, bastante interesante y que permite interactuar con la comunidad de manera directa, por medio de una conversación espontánea sobre lo que hacemos para contribuir al desarrollo de una acuicultura sustentable”, explicó el Dr. Avendaño-Herrera.
Los conversatorios virtuales de las ciencias del mar ha tenido temas diversos  como fotografía submarina, extracción de algas, fósiles marinos, Bosques submarinos y condrictios, por nombrar algunos.
“Estamos muy contentos con la aceptación de la transmisiones que a la fecha han sido seguidas por más de 2500 personas”, explica Erasmo Macaya Académico de la Universidad de Concepción e Investigador del Laboratorio de Estudios Algales, Algalab.
La iniciativa se mantendrá por un tiempo indefinido y esta semana, del 13 al 18 de abril se contempla por primera vez transmisiones por YouTube Live.
A continuación les dejamos la programación semanal.

Nuevo Policy Brief del Centro INCAR aborda el impacto del tratamiento de Cáligus sobre los costos unitarios de producción de salmones en Chile

Nuevo Policy Brief del Centro INCAR aborda el impacto del tratamiento de Cáligus sobre los costos unitarios de producción de salmones en Chile

El Programa Integrativo del Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola, INCAR, publicó un nuevo Policy Brief, iniciativa que consiste en traducir los principales hitos de investigación del centro en resúmenes en español con recomendaciones desde la ciencia para políticas públicas.
“A través de estos documentos cortos y de lectura fácil el centro pretende informar a la sociedad, y promover cambios e innovación en las políticas públicas, basados en la mejor ciencia, para abordar problemas estratégicos del sector bajo el marco del enfoque ecosistémico a la acuicultura”, explicó la Investigadora Principal del Programa Integrativo, Dra. Doris Soto.
El texto, denominado “Impacto del tratamiento de Cáligus sobre los costos unitarios de producción en centros heterogéneos de producción de salmones en Chile”, está basado en el estudio “Impact of Caligus Treatments on Unit Costs of Heterogeneous Salmon Farms in Chile” publicado en el 2019, en el que participan los Investigadores INCAR Dr. Jorge Dresdner, Dr. Carlos Chávez y el Dr. Miguel Quiroga junto a Daniel Jiménez, Paulina Artacho y Alfredo Tello.
Los resultados del estudio indican que la presencia de Cáligus y su tratamiento tienen un impacto significativo y negativo en el crecimiento de la biomasa y positivo en el costo del kilogramo de Salmón del Atlántico cosechado por los centros de cultivo de salmón en Chile. El incremento en costos estimado alcanza, en promedio, US $ 1,40 por kg y no hay diferencia significativa en el costo con tratamiento. Este efecto varía dependiendo de las regiones y ambientes marino y estuarino considerados. Por ejemplo, la magnitud del impacto del Cáligus tiende a ser mayor en la Región de Los Lagos y en ambientes marinos en relación a la situación base.
El impacto más importante en los costos lo produce el Cáligus mismo. De acuerdo a las estimaciones realizadas, el costo promedio de alimentación de salmones en el escenario base (sin Cáligus) es de aproximadamente 85 centavos de dólar por kg de salmón. Cuando se incorpora el efecto del Cáligus, el costo promedio de producción se eleva a US $ 2,21 por kg. Este costo extra es producido por el efecto negativo directo que tiene el Cáligus en la velocidad de crecimiento del salmón. Para alcanzar un determinado tamaño, la acción del Cáligus sobre el salmón, hace que este crezca más lento, lo cual aumenta los costos unitarios de producción del ciclo. Los determinantes específicos por los cuales el salmón crece más lento no es posible identificarlas con el modelo usado en este estudio, pero algunas razones que se entregan en la literatura son el stress que genera el Cáligus sobre el salmón, la energía que pierde el pez al tratar de defenderse del parásito, y la menor cantidad de alimento que ingiere el pez al estar asediado por el Cáligus.
Los efectos cuantificados en este estudio respecto del impacto de la presencia de Cáligus y su tratamiento sobre los costos unitarios de producción difieren dependiendo de las condiciones geográficas y ambientales de los centros de cultivos, sugiriendo que el diseño costo-efectivo de regulaciones orientadas al control de enfermedades en la producción de salmones debiera variar según zonas geográficas y condiciones ambientales dada la presencia de condiciones heterogéneas de producción.
Entre las recomendaciones emanadas del documento se encuentra que, debido a la heterogeneidad existente entre los centros de cultivo se sugiere que “cualquier diseño regulatorio destinado a corregir el problema de externalidades como el involucrado en el caso analizado (externalidades dentro del centro productivo/empresa y sobre otros centros/empresas) debiera considerar que los tratamientos pueden ocasionar efectos adicionales (resistencia de patógenos a tratamientos, impactos sobre otros sectores productivos, incluyendo aquellos basados en recursos marinos o incluso turismo, etc). Estos efectos de segundo orden requieren también considerar de manera cuidadosa la posibilidad de establecer exigencias de tratamientos no-uniformes para las enfermedades que afectan a la industria”.
Revisa y descarga el Policy Brief aquí.

Dr. Renato Quiñones, Director de Centro INCAR: “El Conocimiento generado no puede quedar almacenado en un cajón”

Dr. Renato Quiñones, Director de Centro INCAR: “El Conocimiento generado no puede quedar almacenado en un cajón”

El Director del Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola, INCAR, Dr. Renato Quiñones Bergert, dio una entrevista exclusiva a la Revista Salmonexpert, en la que comenta sobre los problemas que enfrenta la industria, los hitos más importantes para el centro, los desafíos en financiamiento de la investigación y las barreras en cuanto a las estrategias comunicacionales de la ciencia.
Revisa algunos extractos de la misma a continuación.

“El Conocimiento generado no puede quedar almacenado en un cajón”

A ocho años de la creación del INCAR, Renato Quiñones, director del centro, cuenta sobre los avances científicos en la institución y los desafiós que debe enfrentar la industria en cuanto a temas sanitarios, I+D, financiamiento y comunicacionales.

Con la misión de generar conocimiento científico como una herramienta para convertir a la acuicultura en una actividad productiva sustentable en lo ecológico, económico y social,  el Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (Incar) acaba de comenzar su octavo año de trabajo en una segunda etapa de funcionamiento.
Financiado a través del Fondo de Financiamiento para áreas Prioritarias (Fondap), de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ex Conicyt), el centro es un importante referente en cuanto a investigación y desarrollo tanto para la salmonicultura como la mitilicultura.
Hoy en día ya poseen 473 publicaciones científicas, 166 proyectos adjudicados, 70 investigadores, y 252 alumnos de pregrado y postgrado activos y titulados.

En entrevista con Salmonexpert, su director, Renato Quiñones, comenta sobre los problemas que enfrenta la industria, los hitos más importantes para el centro, los desafíos en financiamiento de la investigación y las barreras en cuanto a las estrategias comunicacionales de la ciencia.

– En sus inicios, ¿cómo definieron las distintas líneas de investigación o áreas más relevantes?
A partir de un diagnóstico de las brechas de conocimiento, desde un comienzo nos dimos cuenta que el centro tenía que optar por priorizar algunas temáticas, no podíamos abarcar todos las especies acuícolas o todos los problemas. En consecuencia, el INCAR se enfocó en los dos cultivos más importantes a nivel nacional, es decir la salmonicultura y la mitilicultura. Varios de los problemas cruciales relacionados con patógenos requieren para su solución tecnología de punta y herramientas de biología molecular y en particular del avance en el campo de la genómica. No obstante, los problemas de sustentabilidad de la acuicultura nacional requieren de una mirada integral interdisciplinaria, por lo que el centro también ha priorizado la componente socioeconómica y ambiental. Así el INCAR comenzó con 5 líneas de investigación, a las cuales posteriormente se agregó una línea integrativa transversal que potencia la interdisciplinaria y el enfoque ecosistémico a la acuicultura.

–  ¿Cuáles cree que son los mayores problemas que deberá enfrentar la salmonicultura en los próximos años y cómo espera el Incar ser un aporte en estos asuntos?

La acuicultura nacional tiene varios problemas importantes que enfrentar, entre los que destacan:
1) Relación con la comunidad. Cómo mejorar la relación con la ciudadanía y cómo mejorar la imagen del sector, algo que por cierto, debe mejorarse con hechos. Esto requiere muchísimos esfuerzos, hay acercar la acuicultura a la gente para que la conozcan; mientras el chileno no vea el salmón en su mesa, siempre va a ser algo desconocido y por lo tanto genera cierto grado de desconfianza. Como dice el famoso Teorema de Thomas: “Lo que la gente percibe como real, tiene consecuencias reales”; por lo que es importante mejorar la imagen del sector mediante prácticas consistentes con el enfoque ecosistémico a la acuicultura..
2) Cambio climático y varibilidad climática. Los estudios científicos han indicado que en el futuro próximo tendremos tormentas más fuertes, una diminución de las precipitaciones en la patagonia, incrementos de temperatura y todo esto va a tener consecuencias, como por ejemplo, cambios en la prevalencia de los patógenos.
3) Condición sanitaria. Es un elemento muy importante, sobretodo la lucha contra los patógenos como la Piscirickettsia, Caligus y el Tenacibaculum son prioritarios, no solo para mejorar la producción, sino que también para disminuir los impactos ambientales en el ecosistema producto del uso de antibióticos y pesticidas.
4) Capacidad de carga productiva y ecológica de los fiordos y canales. Para sustentar tanto la mitilicultura como la salmonicultura estimar la capacidad de carga es una herramienta crucial y fundamental para lograr un adecuado futuro de ambas actividades.
5) Sistemas de observación oceanográfica. Existe una necesidad imperiosa de tener mejores sistemas de observación de ecosistemas acuáticos, sobretodo de la patagonia. Si bien hay distintas instituciones abocadas a esto y se han instalado muchos sensores en distintos lugares, necesitamos un sistema de observación oceanográfica en línea que pueda monitorear de mejor manera la variabilidad ambiental frente a la complejidad geográfica de la patagonia.

– ¿Cree que la industria del salmón ha mejorado sus prácticas sanitarias?

Sin duda ha habido un esfuerzo, nadie lo puede negar. La industria sin embargo, es muy heterogénea, hay empresas que van en la punta en cuanto a prácticas sanitarias y ambientales con altos estándares, y hay otras que están al debe. Estas empresas que no tienen un comportamiento adecuado en temas ambientales y sanitarios, producen daño al sector en su conjunto. La reputación afecta en muchos aspectos desde el acceso al mercado, pasando por la relación con las comunidades, hasta incluso en el interés de los jóvenes por estudiar carreras ligadas a la acuicultura, y en el financiamiento de la investigación.

– ¿Cuáles son algunos de los hitos más importantes en los años de funcionamiento del INCAR?

Uno de los más grandes hitos del centro ha sido la contribución en cuanto al conocimiento del Caligus rogercresseyi. Lo primero que logró el INCAR en el año 2014, a través del equipo de investigadores liderados por el Dr. Cristián Gallardo de la Universidad de Concepción, fue publicar el transcriptoma del parásito y ahora en estos últimos meses dicho grupo de investigadores lograron secuenciar el genoma completo de C. rogercresseyi, siendo el primer genoma completo secuenciado en Chile de una especie nativa. La aplicación derivada de estos hallazgos también ha producido avances significativos, por ejemplo, ya tenemos un prototipo de vacuna que esta en proceso de licenciamiento.
Durante la segunda etapa del INCAR, el equipo de investigadores liderados por el Dr. Ruben Avendaño de la Universidad Andrés bello, ha focalizado esfuerzos en el estudio de la tenacibaculosis, una enfermedad que ha aparecido con fuerza en los dos últimos años en los países productores de salmones como los son Chile, Canadá y Noruega. Los investigadores del INCAR no sólo han identificado la presencia de Tenacibaculum dicentrachi, T. Finmarkense, sino que están proponiendo la existencia de otras nuevas especies de las cuales se está realizando su validación taxonómica. Se ha estimado que en el año 2019 aproximadamente el 20% de las mortalidad en la industria salmonera habría sido causada por tenacibaculosis, por lo cual hemos destinado importantes esfuerzos para la secuenciación del genoma de estas bacterias, desarrollado técnicas diagnósticas específicas y sensibles con el fin de controlar los brotes prematuramente, transfiriendo los protocolos de diagnóstico a la red de laboratorios privados que brindan servicios al SERNAPESCA.
En cuanto a Piscirickettsia salmonis, esta bacteria durante casi 25 años se consideró intracelular por lo tanto sólo crecía en cultivos celulares. Uno de los principales hitos de los científicos del INCAR, liderados por el Dr. Jaime Figueroa de la Universidad Austral, en esta bacteria fue proponer por primera vez el carácter intracelular facultativo del patógeno, desarrollando medios de cultivos microbiologicos líquidos y sólidos para su crecimiento. Esto fue muy importante, ya que permite aislar fácilmente el ADN de la bacteria, libre de células, conocer su genoma y estudiar sus mecanismos de patogenicidad, así como la respuesta del hospedero cuando es infectado por este patógeno. Basado en el conocimiento del genoma, recientemente científicos del INCAR han demostrado que P. Salmonis es mucho más diversa que los dos grupos clásicos (LF-89 y EM-90) conocidos hasta ahora.
En el tema ambiental el INCAR ha realizado un importante aporte al estudio de la vulnerabilidad de la salmonicultura y la mitilicultura al cambio climático, liderado por la Dra. Doris Soto de la Universidad de Concepción, así como en el estudio del impacto de los pesticidas en las comunidades microbianas y planctónicas y la productividad primaria de la Patagonia. Investigaciones respecto al impacto de la microalga Alexandrium catenella sobre los mitilidos utilizando herramientas genómicas, el impacto real de la salmonicultura en el combate a la pobreza rural, el desarrollo de indicadores ecosistémicos del impacto de la actividad, la modelación a nivel submesoescala (escala de metros) de los efectos de las estructuras de los cultivos, entre otros, son algunos hitos a destacar también.

– ¿Cuáles son los planes a futuro del INCAR?

El INCAR continuará profundizando su plan de investigación científica y de formación de recursos humanos durante esta segunda etapa del centro. Lo que queremos es seguir haciendo ciencia de alta pertinencia y relevancia para el desarrollo sostenible de la acuicultura nacional y, en particular, para promover el enfoque ecosistémico a la acuicultura. Confiamos que la incorporación de nuevos investigadores al centro nos permita seguir recibiendo aire fresco que nos permita seguir innovando, ya que los desafíos científicos que enfrenta la acuicultura nacional son mayores.

Revisa la entrevista completa aquí.

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