El Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola, INCAR, realizó el segundo monitoreo ambiental del proyecto “Valorización y Protección de la Desembocadura del Río Chovellén como Sitio Prioritario de Conservación en la comuna de Pelluhue”, financiado a través del Fondo de Protección Ambiental (FPA) 2018 del Ministerio del Medio Ambiente, y adjudicado por el Sindicato de Pescadores Artesanales de la caleta Cardonal.
La actividad en la que participaron los Biólogos Marinos e integrantes del Equipo Outreach del Centro INCAR, Alvaro Sanhueza y Oliver Alarcón, se realizó el 6 de noviembre y consistió en la toma de datos ambientales en 7 puntos a lo largo del río Chovellén. “Se monitorearon algunas variables físicas, químicas y biológicas de la columna de agua como del sedimento. Esta caracterización nos permitirá establecer,  de manera comparativa con nuestra base de datos, el estado de salud ambiental del área de interés del proyecto FPA y zonas aledañas”, detalló el encargado de logística y operaciones de la Línea de investigación “Sustentabilidad Ambiental” (RP4), Oliver Alarcón.
Para el geógrafo Javier Arellano, “el monitoreo del río Chovellén se ha tornado cada vez más importante en la comunidad local, ya que esta está cada vez más atenta a los conflictos o situaciones que perturban el río como ecosistema. Esto fomenta el interés de los habitantes que viven o co-habitan el río. Es el cuerpo de agua más importante de la comuna, por lo tanto el tener datos reales de la calidad del agua y sedimentación es esencial para la toma de decisiones futuras”, resaltó.
Al mismo tiempo, el profesional destacó la enorme aceptación que ha tenido el FPA 2018, por parte de la comunidad, las autoridades locales y los organismos asociados al proyecto. “El impacto es local, pero confiamos en que estas acciones el día de mañana tendrán impactos más globales. Se ha puesto en valor la biodiversidad del río, se ha visibilizado como un ecosistema que alberga distintas especies y eso tal vez es lo más rescatable como resultado, que la comunidad reconozca esas especies que habitan el río y así puedan protegerlo”, explicó Javier Arellano.
El INCAR se encuentra realizando monitoreos en este estuario desde el año 2015, cuando se comenzó a trabajar en un plan de gestión de desarrollo sustentable para promover la acuicultura de pequeña escala en la Región del Maule, iniciando desde fines del 2016 el monitoreo ambiental participativo por parte de la comunidad y pescadores que realizan actividades en la desembocadura del Río Chovellén.
Cabe destacar que en esta iniciativa financiada por la Seremi de Medio Ambiente de la Región del Maule, participan como instituciones asociadas, la Corporación Regional de Desarrollo Productivo del Maule (CRDP-Maule), Sirenazo Hostal, la ONG Vigilante Costero, el Liceo de Pelluhue y el Centro INCAR.
El apoyo a este proyecto está en el contexto del Programa de Vinculación con la Sociedad del Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola, INCAR.